Hay una pregunta que cualquier okupa profesional sabe responder sobre tu casa.
Una pregunta muy concreta. Sobre ti, sobre tu vivienda, sobre lo que tienes y lo que no tienes. Y si tienes alarma instalada, hay muchas probabilidades de que tú no sepas responderla.
No es sobre la cerradura. No es sobre las cámaras. No es sobre si tu sistema de seguridad está conectado a una central.
Es esta: ¿puedes demostrar legalmente que esa vivienda es donde vives?
No que es tuya. Que es donde vives. Hay una diferencia enorme entre las dos cosas, y esa diferencia es exactamente lo que separa a un propietario que recupera su casa en horas de uno que pasa meses en un juzgado.
Si vives en una zona donde la ocupación ilegal ha dejado de ser algo que les pasa a otros, ya sabes de qué hablamos. Y si tienes alarma contratada pensando que eso te protege por completo, lo que viene a continuación te va a cambiar la forma de entender la seguridad de tu vivienda. No porque la alarma no sirva. Sino porque hace una sola cosa, y hay una cosa que no puede hacer por mucho que pagues al mes.
Vamos a verlo



